La sociedad mexicana esta cambiando a un ritmo muy lento, somos victimas de una milenaria cultura de represión bajo el yugo inmoral y entupido del machismo. Y aunque sin embargo nos hemos convertido en una sociedad más incluyente, no es suficiente. No es, debo decir, un fenómeno exclusivamente mexicano, el mundo entero tiene un retraso de siglos respecto a los derechos de los homosexuales y las minorías. La comunidad LGBT del mundo han recibido por parte de las autoridades reconocimiento de sus derechos, esto ha sido utilizado por muchos políticos como el ultimo as bajo la manga, no es solo una medida de igualdad e inclusión, está motivada en gran medida por las ambiciones económicas despertadas por una comunidad que gusta de gastar mucho dinero en si mismos y en diversión, es decir son también motivadas por la idea de areaer al turismo gay.
Los derechos no se le han dado a lo comunidad, simplemente se le han reconocido, el fenómeno mexicano es complejo, pues se les reconoce en una estructura matrimonial y se les ofrece el derecho de adoptar, sin embargo se les niegan servicios básicos que pertenecen a un matrimonio legal, como el acceso a la salud. La adopción es también un tema tortuoso frustrante y me atrevería a decir que hasta imposible.
Eventos como el de stonewall en los años 60’s que marcaron un parteaguas en la exigencia de los derechos LGBT por la misma comunidad que dijo por fin ¡basta! Y se convirtió en una sociedad conciente de si misma y exigente de sus propios derechos; o el caso de Matthew Shepard que indignó al mundo entero y se convirtió en el factor que obligo a definir y castigar los delitos de odio por homofobia. Sin embargo nos hace falta un largo camino por recorrer como sociedad, deshacernos de valores moralinos y redefinir los valores familiares, pues la estructura familiar tradicional ya no es la estructura que todas las familias tienen. Alto a los crímenes de odio y bienvenida la diversidad. Aprendamos del pueblo de Juchitán en Oaxaca donde los muxes son respetados ampliamente. Es una estupidez que solo se acepte al matrimonio entre personas del mismo sexo en una ciudad del país. En la mayoría de los casos los miembros de la comunidad LGBT ya no están relegados a las oscuras noches en el barrio gay de la ciudad, hoy se les puede ver caminar de la mano en cualquier punto de la ciudad de México, sin embargo aun hoy se les critíca o se les hace burla, incluso se les asesina. Estamos lejos de los tiempos en los que se encarcelaba por el “delito de sodomía” como a Oscar Wilde. Los jóvenes podemos cambiar al mundo y tenemos la responsabilidad de hacerlo, caminemos juntos por un mundo más justo, incluyente y digno.
viernes, 24 de junio de 2011
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